17 abril, 2007

WinKey+E

Buenas tardes

Hace ya algún tiempo que lidié a gusto con los métodos abreviados para configurar el acceso a la calculadora al que tan acostumbrado estoy. Como siempre que uno trastea, terminé haciendo cosas que no tenía pensado y establecí métodos para el explorador de archivos en Crtl+E y para minimizar todas las aplicaciones y mostrar el escritorio en Crtl+D. Si sois dados a los métodos abreviados sabreis que en Windows se usan Win+E y Win+D para estos propósitos (con Win me refiero a la tecla que tiene el símbolo de Windows, que salió allá para Windows 95, cuando mi primer teclado) y esa era mi intención en Ubuntu, pero no fue posible configurar accesos con dicha tecla, que en algunos sitios he visto referida como Super (o Super_L y Super_R si se diferencian las de ambos lados de la barra espaciadora).
Al final, como ocurre con estas cosa improvisadas en caliente, se me olvidó que los había establecido y con el uso que he dado a Windows últimamente (sí, lo uso, mea culpa) volví a hechar en falta algo a lo que estoy muy acostumbrado. Con fuerzas renovadas me fui a Google a buscar una posible solución y después de mucho buscar me decidí a pulsar en la que estaba siempre entre las primeras opciones pero que no me convencía, era algo sobre la configuración de Beryl y al final me salvó de la papeleta. El truco parece estar en un comportamiento anómalo en lo que es la configuración predeterminada del comportamiento de Alt y Win. Para verlo maś claro vamos a Sistema > Preferencias > Teclado (o tecleamos gnome-keyboard-properties en terminal) y elegimos la lengüeta Opciones de distribución y en la lista desplegamos Comportamiento de la tecla Alt/Windows, por defecto está seleccionada la opción Predeterminado, que hay que cambiar a Super está mapeada a las teclas Windows (Predeterminado).

Puede parecer chorra cambiar la opción por defecto (Predeterminado) por una que ya se incluye dentro de dicha configuración, pero es por ello que se trata de un comportamiento anómalo. Ahora otra novedad, en lugar de montar el fregao del otro día para configurar un acceso directo a la calculadora podemos usar la ventana de Combinaciones de teclas (en Sistema > Preferencias > Combinaciones de teclas o bien tecleando gnome-keybinding-properties en terminal), aquí están listadas una buena serie de acciones y aplicaciones (lamentablemente no está la calculadora) a las que asignar un método abreviado simplemente seleccionando la acción y pulsando la combinación de teclas que queramos usar. La tecla de Windows aparecerá marcada como y todo funcionará perfectamente. Como añadido y demostración adicional de que se trata de algo anómalo se puede volver a establecer la opción Predeterminado en la Configuración de teclado y todo seguirá funcionando bien, como era de esperar.

Ahora sólo falta que alguien implemente la posibilidad de añadir acciones personalizadas (como lanzar la calculadora) a la ventana de Combinaciones de teclas y que integre esta con la ventana de propiedades de los accesos directos o, al menos, con el Editor de menús Alacarte. Prometo que entonces me comeré con patatas mi afirmación de que asignar métodos abreviados en Gnome es un infierno, pero mientras me reafirmo en lo dicho.

Un saludo

14 abril, 2007

Raices cuadradas

Cuando Bea estaba preparando el viaje a Estados Unidos una de las cosas que buscó fue el tamaño de España, para poder responder a las muchas veces que se lo habían preguntado en su anterior estancia. La cifra resultó bastante redonda (500.000 Km2) y hace poco surgió el tema en una conversación, que resumiré tal que así:

- Bla bla bla España bla bla - comentaba mi amigo.
- Mmmmm, España, ese país de 500.000 Km2 y 44 millones de habitantes - le contesté.
- ¿500.000 Km2? Eso me parece muy poco, porque ¿cuántas hectareas hay en 1 Km2?.
Aquí la cosa divagó un poco, de modo que me lo salto, ya que no llegamos a nada claro, y vuelvo a la trama principal.
- ¿500.000 Km2? Me parece poco, porque hasta Barcelona - aclaro que estábamos en Vigo - hay como ... ¿1.000 Km?.
-1.200 me parece.
Diré que revisando el mapa 1.000 era mucho más acertado.
- Bueno, dejémoslo en 1.000 Km - aclaró - Y si España tuviese 500.000 Km2 y fuese un cuadrado el lado sería de ...
- ¡La raíz cuadrada de 500.000!
- ¡Vale! Veamos. La raíz cuadrada de 500 es ... 25.
- ¡Te pasas!
- ¡Es por aproximar!
- Vale, pues pongamos que 25x20 ... Tomemos 22.
- ¡Si hombre, vamos a estar calculando con 22! Tomemos 20.
- De acuerdo
- Bueno, entonces sale un cuadrado de ... ¿2.000x2.000? ... ¡No!
- ¡Ya! La raíz cuadrada de 1.000 es ... 30x33.
- Bueno, pongamos que 32 - dijo, olvidando la simplificación que antes había exigido a mi 22.
- Bien, entonces queda un lado de 32x20 ... ¡640 Km!
- ¡Eso no puede estar bien, es demasiado poco!

Ese fue el final de nuestro intento de matemáticas de cabeza.
Imaginemos ahora que nuestra forma de llamar a los números fuese en grupos de 4 dígitos en lugar de grupos de 3. Entonces 500.000 podría escribirse algo así como cincuenta diezmil y la conversación hubiera podido ser algo del estilo:

- España tiene 50.0000 Km2
- Eso me parece poco, porque si fuese un cuadrado ¿el lado sería de?
- ¡La raíz cuadrada de 50.0000!
- ¡Vale!, la raiz cuadrada de 50 es ... 7, aproximando.
- Y la de 10000 es 100.
- Valla, pues sale 7x100 ... ¡700 Km de lado! ... me parece poco.

Alguna vez había leido que la forma en que los chinos llaman a los números facilita las operaciones de cabeza y se ve que hay casos en que esto puede ser verdad. De todos modos tampoco estaría mal hacer un poco de caso a mi profesor de 7º de EGB que siempre decía ¡Razonad un poco el problema antes de empezar a hacer las cuentas! Una pena que estos consejos casi siempre se pasan por alto.

11 abril, 2007

Turismo emergente

Hola a todos. Ya estoy de vuelta por estos lares, y parece que también ha vuelto -persiguiéndome- la llovizna y el cielo encapotado.

Bueno, que lo he pasado muy bien por los Madriles y he visto unas cuantas cosas curiosas, algunas con foto. Todos sabemos de lo interesante que resultan algunos destinos para las vacaciones de Semana Santa que, aprovechando las diferencias económicas, permiten disfrutar de su historia y cultura unido a un mayor rendimiento de nuestros dinerillos. Normalmente son destinos en Europa del Este, pero en Madrid alguien más se ha unido a la fiesta:



Se puede leer:

EL EURO TE DA MÁS EN
NUEVA YORK.
llama a tu agencia de viajes o entra en nycvisit.com/openbook

Considero que al menos era digno de una foto ... y un comentario.

Saludos y hasta pronto, que me queda mucho por contar.

30 marzo, 2007

kippel

Hoy puedo ver como el kippel cae sobre mi.
Empezó ayer, e intenté sacudírmelo, pero, como la nieve que se deshace hasta calar, el kippel ha terminado ganando y presume de su dominio sobre mi.
Hoy es un día para el kippel, pero mañana volveré a ganar yo.

27 marzo, 2007

El último rey de Escocia

Esto es la Historia, más o menos.

Nando Salva, La Crítica

Hola amiguetes. Hacía unos cuantos días que no escribía, pero la excusa de la visita de Bea y la cena en casa me ayudan a justificarme.
La cosa es que cuando recordé El cine del 2006 a comienzos de año me planteé uno de esos nobles objetivos que pocas veces se cumplen: hacer crítica de todas las películas que viese en el cine este 2007. Como era de prever ya lo tenía medio abandonado, pero viendo ayer "Hotel Ruanda" en la tele me acordé de "El último rey de Escocia" y reuní fuerzas para esta entrada.

Siguiendo con la cita de La Crítica: Todo cineasta que decida filmar una tragedia basada en hechos reales, debe considerar que demasiada crudeza realista corre el riesgo de alienar a la audiencia, mientras que alejarse en exceso de lo que pasó realmente puede reducir su trabajo a un entretenimiento sentimentaloide, manipulador y esencialmente vacío. ´El último rey de Escocia´ camina sobre esta línea divisoria de forma algo renqueante.
Comparto totalmente este comentario, y creo que resume fielmente la película. La cosa empieza bien y parece que te van a contar la historia de la Uganda de Amin Dada (Forest Whitaker) usando como narrador a un recien titulado médico post-hippie que llega al país buscando aventuras.
El pipiolo es un bala-perdida y a la primera de cambio se nota que sus intenciones van poco más allá de la juerga madre. Tras convencer a su compañera -a la que también se beneficia, sin importarle que esté casada- Sarah Merrit (Gillian Anderson tcc Skully, que flaca estás) de ir a ver el mitin del nuevo lider golpista del país establece relación con él tras vendarle un esguince en un accidente de vaca-en-carretera. Los dos congenian -dos balas perdidas, tal para cual- y en poco tiempo el chico olvida su labor humanitaria para entrar en el círculo más íntimo del golpista. Gracias a esta proximidad puede ir contando qué va pasando con el país, pero desde este momento la película comienza a dar bandazos cada poco con la aparente intención de hacernos ver lo majara que está Amin Dada pero perdiéndose en algunos momentos. Por supuesto por en medio el pipiolo este se trajina a una de las mujeres del dictador, como era de esperar, e incluso parece responsabilizarse al saber que ella está embarazada, pero la cordura no le dura mucho, en buena medida ayudado por su amigo Dada.

Fue una buena película, en parte porque permite ver que la historia no sólo se puede contar siguiendo al gerente que salva cientos de Tutsis en su Hotel Rwanda, sin embargo creo que podía haber sido algo más. A pesar de esta crítica estoy convencido de que Forest Whitaker se ha llevado un Oscar muy merecido, pues borda un papel de megalómano de lo más interesante.
Lo dicho, una película muy recomendable -mejor ir con el estómago preparado- pero que no entra en mi Olimpo particular.

19 marzo, 2007

Cartas desde Iwo Jima

Sobre Cartas desde Iwo Jima se pueden hacer múltiples lecturas. La primera y la más clara dice relación al gran mérito que tiene el haber filmado una historia de guerra desde el bando contrario. A partir de un documentado guión, escrito por Iris Yamashita, Eastwood muestra a distintos personajes que participan en la defensa de Iwo Jima. El honorable general Kuribayashi, Saigo -un soldado que sólo quiere sobrevivir para poder conocer a su hija-, son sólo algunos de los protagonistas de este ambicioso y original proyecto, que busca dar una mirada a lo que ocurría al interior de las fuerzas niponas.

Pablo Azocar, Revista Mensaje

Hace ya tiempo de esta peli (la fuimos a ver el 28 de febrero de 2007), pero Paula ha incumplido la promesa de encargarse ella de la crítica y he decidido solucionarlo personalmente.


Me ha sorprendido buscando documentación para la crítica la cantidad de comentarios sobre el hecho de que sea uno de los bandos el que retrate al otro en esta película (al menos en la dirección). Supongo que es un hecho que sitúo tan en el pasado que no doy mérito a que alguien haya superado las rencillas para poder situarse en la piel del otro. Además he visto en esta película -y no soy el único- un alegato atemporal a la inutilidad de la guerra, y resulta más fácil plasmar esta inutilidad desde el punto de vista de los perdedores, como se puede apreciar si comparamos "Cartas desde Iwo Jima" con la anterior "Banderas de nuestros padres", a la que supera claramente.


La película cuenta la batalla de Iwo Jima a través de varios personajes, aunque centrándose en el general Tadamichi Kuribayashi (Ken Watanabe) que tiene que cargar con el marrón (este sí que es un buen marrón) de defender el primer punto de ataque en territorio japonés ante una invasión prevista pero contra la que el ejercito japonés ya no cuenta con medios y, como contrapunto, el soldado empanadilla de Móstoles Saigo (Kazunari Ninomiya), que ha sido reclutado forzosamente dejando atrás a su esposa embarazada, no cree en la guerra y se mete en problemas cada vez que trata de imponer la cordura sobre el pensamiento militar. No es de extrañar que finalmente estos dos personajes congenien rodeados de caos cuando el modelo honorable se desploma a su alrededor. Cada uno de estos protagonistas cuenta con un compañero (un soldado reclutado y un oficial de caballería ganador olímpico de equitación ... asociadlos vosotros) para darle la réplica.
El resto de personajes siguen creyendo en la ilusión de la victoria negando la obviedad de la situación real y anteponiendo el honor al sentido común, resultando tanto o maś enemigos que los americanos invasores.
Varios flash-backs muestran momentos personales del general anteriores a la guerra, durante un periodo de su formación militar en Estados Unidos, en los que se aprecia la admiración que en Japón despertaba el progreso americano.
Me pareció algo decepcionante el descubrimiento final de las cartas, ya que se intuye en secuencias anteriores y el momento resulta forzado, con un plano inferior de las cartas cayendo del envoltorio que las protegió durante décadas en una forma muy poco natural. He pensado muchas otras formas de contarlo que me parecen más acertadas y creo que colocando el paquete sobre una mesa, desenvolviéndolo y un "¡Son cartas!" hubiera resultado mucho más acorde a la narración general.

Es necesario mencionar que el hecho de haberla proyectado en japonés subtitulado no supone gran problema y a los pocos minutos apenas eres consciente de que no hablan tu idioma (a menos que acabes de despertarte de una cabezada ... Fran sabe de qué hablo), aunque hay que admitir que ayuda el poco diálogo que tiene la película; sin embargo la película en ningún momento se hace lenta.

Una película que narra acertadamente como la guerra deshumaniza a todos los que no son capaces de soportarla, permitiendo ver que en la linea de combate los buenos y los malos no se diferencian por el bando al que pertenecen, sino por lo capaces que son de mantener unos valores éticos ante una situación no-ética.



Por el momento tiene todas las papeletas para mejor película del año, y no creo que la situación vaya a cambiar.

08 marzo, 2007

Grabar el doble de rápido

Todavía no había grabado ningún DVD desde Linux y dado que había que sincronizar antes unos subtítulos (sí, sigo con mi aficción a las versiones originales) arranqué Windows para usar mi querido Subtitle Workshop y una vez sincronizado para grabar el DVD. Lo dejé con la tarea, que en mi viejo equipo lleva casi 50 minutos y me dediqué a hacer tiempo. Cuando iba tocando me pasé por delante del ordenador y ¡sorpresa! se había quedado colgado (otra vez) justo cuando estaba cerrando el disco (una penita).
Tras deshacerme del posavasos decidí intentarlo en Ubuntu (peor no podía salir) y opté por K3b que había instalado (sudo apt-get install k3b) hace unos días para ver el aspecto, pues la grabadora integrada en Gnome no me terminaba de convencer.
Resultado: disco grabado sin incidencias en 21 minutos. No hay mucho más que añadir, salvo aclarar que en Windows NINGUNO de los programas que había probado habían conseguido grabar más rápido que NERO. Esto del software libre cada vez tiene mejor pinta.

07 marzo, 2007

Una nueva joya del doblaje

- ¡Hei! A contar ovellas á casa.
- Ai si. ¿Sabes que? ¡Páganme por contalas aqui!

Matrix Reloaded
TVG, 7 de marzo de 2007



Lamentablemente O Arquitecto sigue resultando igual de incompresible que en cualquier otro idioma.

06 marzo, 2007

Dale una oportunidad

Hoy hago una semana usando solamente Ubuntu en el equipo de casa y el resultado es satisfactorio, tanto que he decidido modificar el gestor de arranque para que este sea mi Sistema Operativo por defecto. Los súbitos reinicios que ocurrían en Windows y que me incitaron a este experimento han desaparecido con el cambio de SO y con ello he recuperado la confianza en mi viejo equipo.
Tranquis, que seguiré usando Windows, principalmente para jugar, pero también para trabajar con Flash (aunque he leído que corre bien bajo Wine), montar panorámicas y alguna chapucilla más.

Coincidiendo con esta decisión (que tomé esta mañana) he encontrado un artículo (enlazado hoy en Menéame) titulado 30 días con Linux, del que traduzco el fragmento final:

30 días con Linux
Mucha gente, desanimada por los requisitos de hardware de Vista y la necesidad de activación del producto, comenta en varios foros cómo planean “cambiar a Linux”. Pasamos 30 días no usando nada que no fuera Ubuntu Linux para descubrir si es realmente una alternativa viable para el consumidor.

Resumen final
Volviendo al argumento inicial de este artículo: ¿Realmente cambiarán los consumidores a Linux por las molestias que implica Windows Vista? Creo que algunos los harán, pero no la mayoría -este no es un Sistema Operativo para los que se frustran facilmente. Aquellos que se cabrean pensando en las numerosas restricciones DRM que incluye Vista y aquellos que se frustran ante la curva de aprendizaje de Linux probablemente constituyen esa mayoría.
Sin embargo, para aquellos que no escapan pensando en el periodo de aprendizaje necesario las recompensas son grandes.
Linux tiene algunos defectos más que obvios, pero también tiene algunas capacidades asombrosas que no se pueden encontrar en ninguna otra parte, al menos no sin gastar cantidades inmensas de dinero.
Encuentro que hay algunas cosas que simplemente no puedo hacer en Linux, destacando jugar y usar Photoshop. Para mi esas son dos cosas importantes. También he descubierto que hay muchas más cosas que puedo hacer en Linux y que no puedo en Windows. Me refiero principalmente a la inmensa cantidad de software orientado al usuario y gratuito, software que ni siquiera sabía que existía y aquél cuyo equivalente es a menudo económicamente prohibitivo en Windows.
No tengo ningún reparo en recomendar la versión de escritorio Ubuntu i386 (32-bit) para todos aquellos que quieran al menos probar y ver si les gusta. ¡Hei, es gratis! Recomendaría a la gente que supiesen dónde se van a meter antes de pasarse, como hice yo, a Linux como SO por defecto (tal vez poniéndose en contacto con una agrupación local de Usuarios de Linux o participando en los chats en freenode), pero las cosas claras, considero mi experiencia muy satisfactoria.
Posiblemente instale una partición con Windows XP en mi ordenador en poco tiempo, pero he decidido mantener la mayor parte de mi disco duro -y la mayor parte de mis actividades diarias- en Linux. XP será mi SO para jugar, editar audio basado en samples y Photoshop, pero para todo lo demás Linux se ha transformado en un interfaz atractivo, orientado a la usabilidad, personalizable y normalmente fácil de usar que toma todas las virtudes y ninguno de los defectos de los otros SO mayoritarios y se lo ofrece al consumidor de forma libre.

______


Solamente puedo añadir que comparto totalmente las conclusiones del artículo, aparte de simpatizar con alguno de los problemas y soluciones comentados en todo él.

Saludos

03 marzo, 2007

Y el cuarto día llegó Wine

Llevo cuatro días usando únicamente Ubuntu como sistema operativo, en una prueba para descubrir si los rependinos reinicios de mi PC pueden ser debidos a algún problema de software (lease posible virus o similar), además de tratar de comprobar las prestaciones de Ubuntu/inux para el desempeño habitual de un usuario.
La verdad es que la cosa va muy bien. He tenido que desinstalar unos cuantos programas porque me quedaba sin espacio en la partición (un viejo disco de 3'8Gb tras el formateado) y he perdido mi querido SuperTux por una incorrecta actualización de librerías. Siguiendo con mis experimentos para estudiar si es posible vivir sin Windows era imprescindible probar la forma de jugar a Bomberman para Windows 95 bajo Linux, lo que a su vez pasaba, según todo lo leido, por Wine.
Ya con espacio suficiente en el disco como para hacer experimentos me fui a Aplicaciones > Añadir y quitar y a buscar Wine, pero me dió un mensaje de error por problemas con otras aplicaciones y me recomendó pasar al modo avanzado (gestor de paquetes Synaptic) para resolverlo. La respuesta fue también de error y el problema una incompatibilidad con versiones antiguas de un buen número de librerías instaladas ... eso, para un usuario de mi nivel, significa que no hay por donde cogerlo y que ese es un camino cerrado. Opción: Google, y con él la web oficial del proyecto Wine, la página de descarga específica para Ubuntu/Debian y unos pasos a seguir que vienen resumidos en:

Añadir la clave para verificar el repositorio, escribiendo en Terminal:
wget -q http://wine.budgetdedicated.com/apt/387EE263.gpg -O- | sudo apt-key add -

Añadir el repositorio, que para mi Ubuntu 6.06 significa escribir en Terminal:
sudo wget http://wine.budgetdedicated.com/apt/sources.list.d/dapper.list -O /etc/apt/sources.list.d/winehq.list

(para Ubuntu 6.10 sería sudo wget http://wine.budgetdedicated.com/apt/sources.list.d/edgy.list -O /etc/apt/sources.list.d/winehq.list)

Actualizar la lista de paquetes, escribiendo en Terminal:
sudo apt-get update

Instalar el paquete wine, escribiendo:
sudo apt-get install wine
o bien a través de algún gestor de paquetes (ahora la instalación se completó sin problemas)

Una vez instalado en el sistema procedemos a la configuración, escribiendo en Terminal:
winecfg


Lo que hará que se cree la carpeta .wine dentro de nuestra carpeta personal. Dentro de esta carpeta (para verla en el gestor de archivos hay que mostrar los archivos ocultos en el menú Ver > Mostrar los archivos ocultos) hay una carpeta "drive_c" que wine toma como referencia para trabajar, como si fuera C: en Windows. Para instalar un programa basta con llamar al .exe desde wine (wine programa.exe) e instalarlo al estilo Windows, sin embargo Bomberman no necesita instalar, y llega con copiar/pegar y configurar correctamente el archivo cfg.ini. Yo copié el juego en la ruta .wine/drive_c/Juegos/Bomberman, a imitación de la que empleo en Windows. Hecho esto solamente hay que abrir un Terminal, ir a la carpeta donde está el ejetutable (en mi caso con cd .wine/drive_c/Juegos/Bomberman) y lanzarlo desde wine con wine Bm98.exe.


Resulta más que claro que se nota algo menos fluido que en Windows, y además debo añadir que wine no reconoce correctamente mi tarjeta de sonido niSuPu integrada en placa y que todavía estoy haciendo algunos experimentos por ese lado, pero la verdad es que ha resultado menos complicado de lo que esperaba.

Saludos

Referencias:
http://www.winehq.com/site/download-deb
http://www.elblogdemaverick.com/?p=37